El horror quedó registrado para siempre
En Recuerdos perversos, el hallazgo de cientos de cintas en una casa abandonada reabre uno de los casos más escalofriantes de los años 90: el de un asesino en serie que documentó cada uno de sus crímenes. Lo que surge de esas grabaciones no es solo la evidencia de una violencia extrema, sino el retrato frío y calculador de una mente perturbada. Con formato de falso documental, la película reconstruye la investigación a partir de testimonios y fragmentos de video, generando una experiencia inquietante donde lo real y lo macabro se mezclan sin aviso.